miércoles, 1 de abril de 2009

Rapidos y Furiosos, la película (reseña)

Ayer fui como la acompañante de Gil a una proyección especial de la película Rápidos y Furiosos, cortesía de Rexona y el Detective Stripes, en Antara Polanco. ¿Mi veredicto? La película me encantó.

No se engañen. Rápidos y Furiosos es una película de acción de todo a todo. Tiene muchos autos, muchas persecuciones, muchas explosiones y una buena dosis de atractivo femenino. Quien ande buscando una película realista, con una gran trama y personajes en buen contacto con sus emociones, mejor vaya a ver otra película.

Desde las primeras escenas es evidente que la película cumplirá con su cometido. Vemos el regreso de Dominici Torreto (Vin Diesel) en su papel de criminal amante de la velocidad, y a Brian O'Conner (Paul Walker) como el policía que se debate entre cumplir con su trabajo y ser leal a su casi-amigo. Resulta casi curioso el peso que tiene lo latino, tal vez por tener a Los Angeles como escenario. Gran parte de la música que se escucha a lo largo de la película está en español, tiene un ritmo claramente hispano o de plano es reggaeton. De repente vemos por ahí unos dominicanos a los que apenas se les entiende lo que dicen y a cada rato Vin Diesel suelta una o dos palabras en español. Por otro lado, los protagonistas se enfrentan a una amenaza más grande que los street-racers: El narco mexicano. Estos p$&*#es narcos....en todo están. (Recordemos que hace casi 10 años que salió la primera película la otra amenaza era la mafia asiática).

Más allá de esto, los protragonistas de la película son los coches y las acrobacias que se hacen en ellos. Dentro de lo más notable están el Nissan Skyline que maneja Paul Walker, el regreso del coche de Vin Diesel y un Vance Hu's NSX-T que podrán ver unos 5 segundos. (Para quienes quieren saber más de los coches, les recomiendo este artículo).

También podrán ver un Subarú Impreza WRX STI, del cual mucho se ha hablado en Internet. Como una persona que sabe muy poco de coches pero que disfruta este tipo de películas, debo decirles que no me gustó nada el Subarú. No me importa que digan que es un monstruo....se ve como algo que mi mamá manejaría (excepto por el trabajo de pintura).

Algo que me llamó muchsísimo la atención en está película fue el descarado posicionamiento de marcas. No sólo son los coches que manejan, sino, en general, las marcas que usan. Ahora sabemos que las llantas Continental y el aceite Castrol son un must en el mundo de las carreras (al menos en las películas). También podemos ver a la bebida energética NOS, cerveza Corona, Turbonetics y BDS entre otros.

Finalmente puedo asegurarles que próximamente veremos un nuevo videojuego inspirado en esta película. Muchas de las imágenes y de la situaciones dan la impresión de estar viendo/jugando un videojuego. Yo me atrevo incluso a decir que los GPS que se utilizan en la película serían parte importante de la trama de dicho juego. Ya veremos.


Por cierto, ¿qué fijación tienen los gringos con la frase "Vaya con Dios"? Joder, estoy segura de que nunca he escuchado que en México alguien eso al despedirse.

Vaya con Dios, pues, y no se pierdan el gran estreno este viernes 3 de abril.

V.