jueves, 31 de marzo de 2022
Cómo hemos cambiado
lunes, 17 de mayo de 2021
Tu nombre y con ganas de llorar...
Hoy encontré un poemario de Sabines. No es más que un librito de 30 páginas. Aún tiene el precio. Me costó 20 pesos, hace más de 20 años. Es curioso cómo algo tan pequeñito puede mover tantos recuerdos. No tengo memoria de dónde lo compré, pero sí que estaba de viaje. A la salida del lugar había agaves enormes. El sol brillaba sobre nosotros sin clemencia. Y me sentía feliz.
El hallazgo del cuadernillo trajo consigo un mar de recuerdos con personas a quienes llamé amigos. Recorrer el país con libertad limitada. Lo extraño que es dormir en el mismo cuarto (o casa de campaña) con gente que tienes años viendo 5 días a la semana, pero que conoces poco. Romper las reglas. Cumplir las reglas. Amanecer junto al mar.
Veinte años después encuentras nuevos significados. Entiendo la poesía, la literatura, desde otro ángulo. En el mejor de los casos, aún recuerdo lo que ocasionó en mi la primera vez. En el peor, no hay forma de volver a ser adolescente y leer a Sabines con ojos frescos. Hace más de una década que no vivo la desesperación de "Tu nombre", pero aún la recuerdo. Y, por fin, el recuerdo, la nostalgia, traen un dejo de gozo. He superado todo lo que había que superar ahí. Con temor descubro "Con ganas de llorar". No existe un recuerdo previo; ninguna emoción. Tal vez en veinte años...tal vez no.
miércoles, 5 de agosto de 2020
Ya no quiero morir
jueves, 20 de julio de 2017
7 lecciones sobre temas no co-relacionados.
1.- La persona que te pide dinero usualmente no es la misma que te paga.
2.- La posibilidad de que te arrepientas de un tatuaje se multiplica automáticamente por 3 cuando te lo haces en la panza.
3.-No existe ningún buen negocio que no requiera invertir tiempo o dinero, o los dos.
4.-Nunca dejes de salir con un amigo sólo porque te da flojera. No sabes si es la última vez que lo verás.
5.- Opinar públicamente sobre alguien dice más de ti que de persona de quien hablas.
6.- Si alguien te dice "No te convengo" cree lo que te dice y termina la relación.
7. A cada acción corresponde una reacción. Es una ley de la física y de la vida.
miércoles, 14 de junio de 2017
Decálogo para citas (o cómo ser una persona decente a la hora del ligue)
- Si de verdad te interesa salir con una persona olvídate de las indirectas. ¡Invítala a salir!
- Si no te interesa salir con alguien que te invita no lo hagas perder tiempo y dinero, dile que no.
- No importa si eres hombre o mujer, si las palabras "te invito" salen de tu boca, ve preparado para pagar la cuenta completa.
- Nunca vayas a una cita sin llevar dinero.
- Jamás pidas algo para lo que en ese momento no te alcance. Jamás pidas algo que tu no estarías dispuesto a pagar.
- Si te es posible, apaga tu teléfono celular al llegar al lugar. De lo contrario, evita revisarlo constantemente.
- No importa si eres hombre o mujer, ofrece a pagar por lo menos tu consumo o la mitad de la cuenta. No se vale enojarse si la otra persona acepta tu ofrecimiento.
- Pagar la cuenta no te hace acreedor a nada. La otra persona no está en deuda contigo de ninguna forma (económica, física ni emocionalmente).
- Sé considerado. Esto incluye ser puntual, escuchar lo que la otra persona tiene que decir, cumplir con las reglas de la familia o casa de la otra persona y no presionar a la otra persona para hacer cosas que no desea (incluye beber, comer o ingerir sustancias).
- Sin importar si te interesa, o no, tener una segunda cita, da las gracias por el tiempo compartido.
sábado, 31 de octubre de 2015
¡Uñas para Halloween en 10 minutos o menos!
martes, 9 de junio de 2015
Trailer de Mockingjay parte 2. Los juegos del hambre
lunes, 25 de mayo de 2015
jueves, 24 de julio de 2014
Trailer de Cincuenta Sombras de Grey
lunes, 28 de abril de 2014
Breve historia de [mi] telefonía celular
Modelos: Ericsson t18, nokia 8210, nokia 5140, sony x10 mini, Iphone 3gs, samsung ace, LG L7, samsung SIII
viernes, 25 de febrero de 2011
Random thoughts, random themes
- No sé por qué pero desconfío de la gente que prefiere el té al café. Desconfío aún más de los que elogian el té. Comprendo a quienes catan vinos, licores y café pero, ¿té? ¿En serio?
- Entre más se acerca el festejo del bicentenario de la independencia más me molesta la idea. En primera creo que no hay nada que festejar dado el clima de violencia reinante. En segunda, ¿por qué tanto énfasis en la independencia y tan poco en la Revolución?
- ¿Qué con los hipsters? Tengo un par en mente, según yo. No los soporto, ergo, me cagan los hipsters. Creo...
- También creo que soy medio hipster.
- ¿A quién demonios se le ocurrió que hacer un partido México-España por el bicentenario de la independencia era buena idea? ¡Claro! Tomando en cuenta las incontables ocasiones en que se ha dicho que los deportes son un sustituto de la guerra, hagamos un partido entre ex-colonia y colonizadores para celebrar la independencia. Las implicaciones sociales del triunfo de un equipo notablemente superior no interesan. ¿Por qué no mejor un "Torneo de la independencia" entre las naciones que festejan lo mismo?
- ¿Cómo es que un ser humano terminó por fumar o inhalar algo por primera vez?
- Estoy segura que manejar deja ver la verdadera personalidad de las personas. Creo que por eso me da miedo vivir en una ciudad donde poner la direccional es sinónimo de "Por favor, acelera y no me dejes pasar".
- Además de desconfiar de las personas que prefieren el té, también desconfío de todo aquél a quien no le guste el helado. Bukowski me daría la razón.
- La experiencia me ha enseñado que las personas que odian el queso tienden a ser malvadas.
- Me parece terrible que haya hombres que no se den la oportunidad de probar un martini de chocolate sólo porque parece "trago de niñas".
- ¿En qué momento lo que era rechazado se volvió aceptado y luego alabado? Ahora beber mezcal, pulque, boings y lulú de piña es "cool". Lo peor es cuando, al cuestionarlo, te contestan "O sea, a mi siempre me ha gustado el mezcal. Lo que pasa es que tu eres una fresa". Sí, sí, sí....ajá. Espero que se crean sus mentiras.
- Odio cuando alguien contesta "es correcto" todo el tiempo. ¿Acaso creen que mi plática es una respuesta a un examen? En todo caso, ¿por qué no contestan simplemente "correcto"? El verbo está de más. La frase está de más. Bla
domingo, 15 de agosto de 2010
Darkness

Sometimes I feel darkness is coming for me again. I can feel that familiar sting in the center of my being. There's a voice that whispers "you'll never get sane" and I can only agree. I'm hurt and just want to run and hide, to escape. Don't come any closer, you know I've got claws and I'm not afraid to bite. Let me fall, maybe this time I'll finally grow wings and learn to fly.
martes, 8 de junio de 2010
Si tan sólo supiera dibujar.
Ojalá fuera mujer de trazos elegantes, precisos y curvilíneos. Si pudiera traducir sensaciones a líneas o simplemente plasmar las cosas que mi mente imagina, llenaría tu cuerpo de tinta. Quisiera acariciar tu cuerpo con pinceles; crear caminos que abracen tus piernas y luego suban a tu pecho. Aves que atravisen tu espalda y que escapen hacia la línea que forma tu cuello. Llenaría tu piel de música escrita e imágenes suaves. En tus brazos curvas y espirales que le indiquen a mis labios el rumbo hasta tu boca y después borrarlo todo con la humedad de mi cuerpo.
Me encantaría utilizarte como lienzo, aunque sé bien que, si tuviera "buena letra"; si supiera dibujar, lo más divertido sin duda sería comenzar a borrar.
jueves, 13 de mayo de 2010
Despertar
e imaginé un beso que me recorría la espalda.
Deseé un abrazo que me cubriera toda la noche.
Sonreí con la idea de manos jugando con mi cabello.
Besos abrazadores sobre mi cuello; pasión, dolor y deseo.
Todo fue un sueño.
Te invito a despertarme.
V.
jueves, 6 de mayo de 2010
10 canciones...
- Sé que ya no volverás- Diego Torres: Años después del primer amor te das cuenta que sí, todo fue parte de crecer. Hay dolores de los cuales te acuerdas sonriendo.
- Defying Gravity- Wicked : Cada que mi escoba se eleva me doy cuenta de que aún hay una cadena que cortar. Falta poco pero necesito esforzarme.
- Aquí- Jumbo: Resulta que terminar una relación en verdad puede ser liberador. Muy liberador. Como quitarte un montón de kilos de encima.
- Under Pressure- David Bowie + Queen: Cuando vives y sufres lo mismo con un grupo de personas se crean lazos especiales. Llega el momento en que ves que todo llega a su fin y sabes que es el último baile. Cansado y bajo presión, pero baile al fin.
- Slide- Goo goo dolls: Cuando no tenía ipod y vivía con un discman pegado; cuando tenía plena certeza del rumbo de mi vida; cuando iba en prepa...cuando quería escapar.
- Dirty Little Secret- All American Rejects : Todos tenemos uno, no? :) .
- Amor Primero- Timbiriche: Las niñas pueden ser muy crueles. Incluso las que son tus amigas.
- Agua- Jarabe de Palo: Él estaba enamorado de ella. Él era mi amigo. Una y otra vez vi la esperanza romperse en sus ojos. Ella sólo quería ser su "amiga"; recibir su atención, sus regalos, su ayuda pero nada más. Terminó siendo su canción aun cuando todo cambió.
- Magia Veneno- Catupecu Machu: Mazatlány Gil; el velero en la playa, el cine y el Oysters. (Esta sí es de las más importantes).
- Anyway you want it- Journey: El rockband, y yo. El calor del verano, y yo. Las ganas de salvar a alguien, alguien que nunca quiere ser salvado. El "al fin de cuentas, me vale madres". El rockband, y yo, de nuevo. Porque en realidad no importa mientras sea feliz.
jueves, 29 de abril de 2010
Lisboa
Lisboa nos recibió con lluvia, frío y café. Estaba ahí, frente a nosotras, no hablaba español ni inglés pero creo que le entendimos. Las calles empapadas y llenas de ondas blanquinegras indicaban el camino al mar. Sólo había que seguir el correr del agua hasta que los mosaicos terminaran por volverse azules.
Los recuerdos de aquel viaje, como tantas otras memorias, son un torbellino de colores, sonidos y sensaciones. Recuerdo los olores del vino: chocolate, café, madera, fresa; el sabor seco al final de la garganta; la lluvia incesante y luego, por fin, el sol. Los días en Portugal fueron un despertar en muchos sentidos pero, como suele pasar conmigo, son las noches las que terminan por dejar huella.
Las noches de Lisboa están plagadas de hadas verdes que dejan estelas traslúcidas al revolotear sobre tu cabeza. Si se pone suficiente atención, puede escucharseles murmurando al oído sobre amores perdidos mientras se canta Fado. Su voz y la música son lo que provoca ese vacío en el alma que sólo el vino tinto puede calmar. Danzan sobre el fuego y sobre la espuma del mar. Se deslizan riendo por las calles empinadas. Cuando se cansan de jugar, se esconden entre el cabello y el cuello de las mujeres para aspirar su perfume y beber de la humedad que perla la delicada piel.
No entiendo cómo se puede extrañar lo que se tuvo por tan poco tiempo. Yo extraño Lisboa. Extraño a Claudia y a Mónica. Extraño Madrid....y si pienso en eso me lleno de miedo porque también recuerdo el vacío que produce extrañarte a ti. Regresemos a Lisboa, tú y yo. Caminemos sobre sus calles, tomemos el tren a Estoril, salgamos a escuchar Fado, caminemos descalzos en el otro lado del mundo, juntos. Te propongo regresar a matar las saudades, aunque sé que las saudades no mueren, sólo se reemplazan.
Ich liebe dich...
V.
viernes, 16 de abril de 2010
Amigos y extraños con derechos
La verdad yo tampoco entiendo a las mujeres. Ni a los hombres, for that matter. A lo mejor el error radica en querer entender a un género completo cuando soy incapaz de entenderme sola. Pero ese no es el punto. La cosa es: ¿por qué es tan difícil tener una "relación" divertida, puramente física y sin miras al futuro?
Si esto es difícil entre extraños, entre amigos puede ser la muerte. Hace poco alguien cercano escribía que el problema de los frees es que siempre hay un pendej@ que se enamora. Tiene toda la razón. Uno nunca debe aceptar una "relación de amigos con derechos" como la única forma de estar con la persona deseada. Igualmente no hay que asumir que el otro se va a poner raro al día siguiente de haber terminado besándose en plena borrachera. Si asumes que "las cosas van a cambiar" o que ya "le diste en la torre a la amistad" por tener contacto físico, el que se empieza a poner raro eres tú y ¿cómo esperas que reaccione el otro? Raro, of course. "A kiss is just a kiss" y al día siguiente tan cuates como siempre. Todos le tenemos miedo a despertar y encontrarse con la pregunta "¿Y entonces qué somos?". ¿Qué somos? Somos lo mismo que eramos ayer y si creías que terminar en mis brazos iba a cambiar la situación estabas en un error.
Conforme más lo pienso más me acuerdo de Brave New World [Aldous Huxley]. En la distopía de Huxley "Todos son propiedad de todos" y está bien visto salir con quien sea, sólo por placer. Aunque esto suena maravilloso, a diferencia de la novela yo creo que el amor no debe quedar de lado ni mal visto. Lo que sí envidio es la naturalidad con que los personajes se permiten intercambios placenteros. "Voy a salir con tal" dice Lenina y nadie contesta "¿y qué son tú y él?" o "Date a respetar y dile que o pone en claro qué quiere contigo o se acabó". (Claro que recuerdo que después le recriminan haber salido constantemente con la misma persona, pero creo haber aclarado que esa es la parte en la que ya no admiro a los personajes. Se van de un extremo al otro).
Si hombres y mujeres fueramos más honestos, tanto con nosotros como con los demás, las icosas serían más sencillas. No dejarían de ser complejas, porque hay un millón de factores que tomar en cuenta: si sales de un lugar con un desconocido rumbo a no-sé-dónde, si te subes al coche de un extraño, si no vas preparado y te vale usar condón, si terminas con un psicópata...etc. Pero al menos al menos habría menos cosas de las que preocuparse.
Yo, como siempre, no sé nada de nada. Sólo escribo lo que pienso a fin de exorcizar estas ideas que luego hacen que no tome la salida adecuada en el periférico o que ataque a todos mis amigos con preguntas parecidas. Sólo creo que deberíamos ser más cínicos, más libres. Creo que deberíamos evitar decirle zorra a la chica que se atreve a tener un "amigo o un extraño con derechos". Creo que debemos aceptar que el placer es sólo eso y nada tiene que ver con los sentimientos y el amor. Creo también estos dos era un duo malísimo, pero ah cómo me gusta esta canción:
jueves, 8 de abril de 2010
Tarde gris
Abajo hay un mar verde sobre el cual caminar pero no hay quien me acompañe en la aventura. Aquí me veo, envuelta en gris. Quisiera teñir el espacio con rojos y azules pero sola no puedo, y tú no vas a querer ayudarme. En este espacio me siento segura, tranquila...aburrida. Me pregunto tantas cosas en este momento y quisiera escribirlas todas, librarme de ellas a través del teclado, pero hay cosas que es mejor callar. Hay colores con los que es mejor ni siquiera fantasear y gritos que deben mantenerse guardados en el pecho. Creo que lo que más me conviene es ocupar mi mente en otras cosas, como cuando era pequeña: 7 x 1 = 7, 7 x 2= 14, 7 x 3= 21...
El sol apuñala las nubes y pinta todo con matices nuevos, más brillantes. El torbellino que comenzaba a formarse a mis espaldas deja de hacer ruido. Creo que este día también lograré sobrevivir. Mañana por la noche vuelve a quedar la cuenta en ceros, como cada semana. Al menos tenemos eso. Al menos la luz entra ya por la ventana. Al menos la tarde se acaba y a cada instante me siento menos gris.
Apresurate amado manto negro a cubrirme. Bajo la luz de las farolas y sobre su reflejo en la calle seré más libre. Me lastiman los bordes de tanto deseo reprimido. Deseo correr, escapar, jugar y reír con alguien, aunque en el proceso nos hagamos mutuamente daño. Me duelen las ganas contenidas de volar. Tranquila ya niña, la tarde y su pesada calma terminan. La noche nunca es gris y no tarda en llegar. Pintaré todo de rojo brillante y azul eléctrico. No me importa que nadie vea lo que yo veo o sienta lo que siento. Sólo hay un pequeño pensamiento que me causa cierto temor:
I'm still the only wicked one.
V.
miércoles, 7 de abril de 2010
Parte II
V.
Bajo del auto y me dirijo al cuarto que acabo de pagar. Envuelto en la chamarra llevo mi poco equipaje. Tiendo tu vestido sobre la cama para poder contemplarlo. Lo único que puedo sentir es una rabia incontrolable. Caigo de rodillas frente a la cama y comienzo a sentir el líquido caliente corriendo por mis mejillas. No entiendo. De alguna manera termino recostado sobre la cama sin quitar la vista de la prenda. Tú prometiste un final diferente. Sonrío con amargura y te doy la espalda. Tú prometiste tantas cosas y cumpliste tan pocas.
Marqué el teléfono de la tarjeta mientras la cerveza y la risa se mantenían arriba. Mis siempre intoxicados amigos habían sugerido que enviara un mensaje de texto al número que temblaba en mis manos. Les había contado todo de la mujer con la que había soñado. La misma que había dejado el número telefónico con la mesera, quien me lo entregó al momento de pedir la cuenta. No conocía tu nombre, dirección o profesión. ¿Qué se suponía que escribiera? ¿”Hola, soy el chico del café de ayer por la mañana”? ¿Y luego qué? Julia, la siempre ocurrente Julia, sugirió: “Sólo escribe: Mañana a las 19:00 en el mismo lugar”. No me convenció pero no tenía más idea de qué hacer, así que eso fue lo que escribí. “No va a contestar” le dije a mi amiga. Ella recargó la cabeza en el respaldo del sillón mientras figuras de humo salían de su boca. “Just go with the flow” dijo, y me acarició la pierna. Acto seguido fijó sus ojos en los míos. “Sólo déjate ir” sentenció en español, ésta vez más como un súplica que como un consejo.
Entré al café sintiendo un vacío en el estómago. Efectivamente, no habías contestado, pero Julia dijo que no tenía nada que perder viniendo. “¿Nada qué perder?” pensaba mientras buscaba tu rostro entre la gente “¿y qué de la sensación de miedo, el temor al rechazo y el dinero que voy a pagar por el café?”. “Hola” dijiste cuando estaba de espaldas. “Hola”….silencio incómodo. No sabía si preguntar tu nombre, soltar el mío o decir algo más. Finalmente me ganaron las aprendidas reglas sociales y pregunté si querías tomar algo. Por respuesta sólo me tomaste la mano y dijiste “Ven”. No sé porqué pero te seguí. No hice ninguna pregunta cuándo unas luces me indicaron cuál era tu auto ni cuando te subiste al lugar del conductor. Me quedé torpemente parado, esperando no-sé-qué, hasta que abriste la puerta y dijiste con tono de desesperación “Sube”. Fue hasta que salimos a la avenida que pregunté. “¿A dónde vamos?”. Sonreíste y tuve miedo. ¿Qué demonios hacía en un coche a toda velocidad con una perfecta extraña? Me interrumpiste preguntando si traía dinero. ¿Dinero? ¿Esto es un asalto, uno de esos secuestros express? Pero qué tonto, lo que uno termina arriesgándose por una mujer bonita. Titubeé y dije que sólo un poco mientras calculaba mis posibilidades de escapar. “¿Cuánto?” empezabas a decir cuando te interrumpí con la voz alterada. “¿Me puedes explicar qué está pasando?” Por primera vez reíste y algo en tu risa me tranquilizó. “No te preocupes, ya casi llegamos” y el tono que usaste me devolvió al estado de nerviosismo anterior.
Leer Parte I
jueves, 18 de marzo de 2010
Parte 1
V.
Voy cortando la obscuridad de la carretera a 180 kmph. La luz de los faros acaricia el pavimento justo antes de verlo desaparecer. Me mantengo aferrado al volante mientras que el radio escupe punk y gritos. Llevo alrededor de 4 horas manejando y comienza a preocuparme la gasolina. No sé si encontraré algún lugar abierto, pero supongo que sí, finalmente he visto algunos trailers en el camino. Una voz interna me grita que deje de huir. No planeo hacerle caso. En la guantera tengo pasaporte, visa y dinero. La cajuela esconde algo de ropa, una chamarra, un arma y tu vestido. Esto es todo lo que tengo. En realidad no sé a donde me dirijo, tomé camino al norte, pero no sé si cruzaré la frontera; probablemente no.
Un pensamiento me ataca constantemente: “¿De qué huyes?”. No he cometido más crimen que robar una prenda de vestir. Dudo que alguien note su ausencia. ¿Escapo entonces de la culpa autoimpuesta? ¿De tu esposo y sus bien fundamentados celos? ¿De sus deseos de venganza? ¿Del fantasma de tu recuerdo? Pienso en ti y siento como crece el dolor. La imagen de tu sonrisa y la memoria de tu cabello desbordándose sobre la almohada provocan que rechine los dientes y cierre los puños con más fuerza. Te odio porque te amo, o debería decir, te amé.
La mañana que te conocí pudo ser cualquier otra. El perfume de la lluvia impregnaba el aire pero la tierra se mantenía aún seca. Yo leía El País con esos aires de intelectualidad universitaria que te atraían tanto como te desesperaban. No estaba poniendo atención a mi lectura. Todos mis sentidos estaban dirigidos a ti desde el momento en que capté tu esencia. Primero el olor a flores embotelladas, luego el clack-clack de tus tacones. Levanté la vista y quedé encantado de tu figura. Me dirigiste una sonrisa coqueta mientras tomabas asiento. "Eso es una invitación" me convencí. Segundos después noté que venías acompañada de él. Maldita mi suerte. Semejante hechicera debería aparecerse en mi camino sin pareja. Regresé a mi lectura deseando comprobar con mis manos si tu piel era de seda.
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